Dos años más tarde se incorpora a la orquesta Tifón en la que estuvo cinco años. Posteriormente pasó a otra llamada Neon Band donde apenas aguantó un año y definitivamente a la orquesta Zero donde empezó a fraguarse el origen de Despistaos.

En los dos años que estuvo en la orquesta Zero conoció a Isma, que trabajaba como técnico de luces y que en un futuro se encargaría del bajo en Despistaos. Él y el futuro guitarrista del grupo, More organizaron en el pueblo guadalajareño de Iniéstola, un festival con diferentes bandas de rock y una orquesta. Dicha orquesta era precisamente donde tocaba Dani. Les gustó tanto que al año siguiente les volvieron a llamar para cerrar el festival.

Poco a poco se fueron conociendo, descubrieron que tenían gustos musicales comunes y surgió la idea de montar un grupo. Grabaron una maqueta con los mejores temas que habían compuesto.